Tepic, Nayarit, viernes 06 de diciembre de 2019

El agua no se retiene, se le abre paso

Sergio Mejía Cano

09 de Agosto de 2019

Bueno, pues por lo visto todas las obras hechas hasta el día de hoy con el fin de evitar las inundaciones en la capital nayarita no han servido de nada; porque obras van y obras vienen y no se resuelve el problema ni en lo más mínimo. Se limpian canales, arroyos y todo sigue igual o peor porque ahora se inundan zonas de la ciudad que antes no se inundaban o que no contaban con asentamientos humanos.

El río Mololoa es determinante en todo esto, ya que si va saturado no deja entrar a su corriente el agua que le llega, así que si hay proyectos en que se entube el agua y dirigirla hacia el río de nada servirá si el río no quiere recibir el agua que le llega porque su corriente es tan fuerte que no permite más agua. Esto se ve cuando va pasando la corriente con normalidad y con cierta velocidad, velocidad que se advierte por lo que va arrastrando; pero poco a poco se ve que la corriente de agua reduce su velocidad mirando los desechos que va acarreando y luego se detienen para después comenzar a avanzar en sentido contrario a la que iba dicha corriente y va para atrás, es cuando ya se sabe que irremediablemente el nivel del agua que ya se estancó va a subir y entrará a las casas.

El entorno de la estación del ferrocarril ha sido desde siempre zona de inundación, y a través de los años se han hecho obras pluviales dizque con el fin de contener las inundaciones cotidianas en cada temporada de lluvias; sin embargo, todo sigue igual porque según los antiguos tepiqueños, el agua tiene memoria y recorre el camino que ha tenido desde siempre.

Una señora que tenía una tienda de abarrotes precisamente en contra esquina de la estación del ferrocarril aquí en Tepic, comentaba allá por los años 80 que llegaron a este lugar allá por los años 20 del siglo pasado, ella era muy pequeña y sus hermanas y hermanos fueron naciendo ya residiendo ahí, frente a la estación, por lo que decía esta venerable anciana que el “arroyo de Menchaca” bajaba por lo que es ahora la calle Jesús García y atravesaba la vía del ferrocarril, y la entonces compañía ferroviaria Ferrocarril Sud-Pacífico de México, hizo una alcantarilla para que el agua del caudal generado por la lluvia pasara por debajo de las vías ahí, en donde remata la calle Jesús García, pero que jamás ha sido suficiente para hacer pasar el agua con fluidez debido a que el agua que baja por la avenida Juárez y que rodea su monumento es bastante que ahora que agrandaron unos tubos que pasan por debajo de la vía en esa alcantarilla de todos modos no dan abasto a la enorme avenida de agua.

Pero ¿por qué no se hacen obras bien proyectadas y contempladas a largo plazo, duraderas para 50 o más años? Pues porque las obras son los que dejan ganancias a las administraciones por aquello que de la obra algo sobra.

He ahí los eternos baches de las calles de Tepic que los tapan una y otra vez y a la temporada siguiente ya están iguales o peor. Y lo extraño es que bien se podrían tapar para siempre, pero no, porque entonces no sería negocio. ¿Por qué el encarpetamiento tipo adoquín que hay en parte de la calle León, en el boulevard Colosio entre la avenida México y Prisciliano Sánchez y en la avenida México no presentan deterioro de baches como las demás calles tanto del centro de la ciudad como de la periferia? Esto significa que sí hay modo de encarpetar una rúa con material duradero y que no presente baches, cuarteaduras o grietas al mes de haber sido instalado; pero no, ¿por qué?; porque si se hace algo para durar entonces ya no habría negocio, porque hay funcionarios que confunden la política con los negocios y viceversa. Sería algo parecido a que sin enfermos no habría negocio para los laboratorios farmacéuticos, y si no hay enfermos tampoco habría negocio para las funerarias, y así sucesivamente.

Así que si se llevaran obras determinantes para acabar de una vez  y para siempre con las inundaciones se acabaría el negocio para mucha gente. Con los baches hay negocio para los llanteros y mecánicos; y si se acaban las inundaciones ya no habría que hacer canales por lo que los vendedores de materiales de construcción se verían afectados, mucha gente ya no tendría que andar comprando muebles y aparatos electrodomésticos, ropa, calzado, colchones, etcétera afectados por el agua, por lo que tal ve quebrarían muchos negocios en caso de que se acabaran las inundaciones. Como por ejemplo también si se lanzaran al mercado ruedas o neumáticos que no se poncharan, quebrarían las fábricas de llantas.

Sea pues. Vale.

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