Tepic, Nayarit, lunes 24 de febrero de 2020

Estado no es igual a nación

Octavio Camelo Romero

10 de enero de 2014

Como dicen hoy: “fue un agradable y productivo encuentro”. Al estilo de las antiguas películas de “tejanos”, cada uno llegamos justo en el mismo momento. Más aún, nos encontramos en la calle buscando estacionamiento. Ambos con marcadas manifestaciones físicas del transcurrir del tiempo contrastantes con la jovial expresión del pensamiento crítico. Nos saludamos y juntos caminamos en busca de una mesa donde pudiéramos “charlar”. Sin embargo desde el saludo iniciamos una especie de recuento del acontecer socioeconómico y político del país. Teníamos temas de charla para rato porque hacía más de un año que no platicábamos. Él trabaja en la Facultad de Economía de la UNAM como académico. Y Yo, bien gracias en Nayarit. Pero la distancia no es un “obstáculo epistemológico” para la convergencia de los puntos de vista de ambos. Recuerdo cuando Él en el D F encabezó el movimiento de universitarios cuyo fruto fue la constitución del sindicato único de académicos y trabajadores manuales y administrativos denominado STUNAM, motivo por el cual el Estado Mexicano reconoce y establece en la Constitución Política del país la “Autonomía Universitaria” prohibiendo la participación de los académicos sindicalizados en los asuntos académicos. Semejante aberración se debió al miedo tan grande que se tuvo al movimiento encabezado por Elia-ser Morales.

Ya han pasado muchos ayeres de aquellas andanzas, y el México del presente pareciera que nada tuvo que ver con el país de ayer. Más aún, el PRI de hoy es tan distante y ajeno al PRI de ayer que con su “antropofagia política” se ha tragado y ha destruido todo lo que en el pasado construyó. Tan es así que los viejos pri-istas y hoy militantes de otros partidos son los defensores del PRI de ayer porque quienes siendo veteranos, siguen todavía militando en el partido tricolor, se han transmutado en “caníbales” y han traicionado a la Nación.

En este punto Elia-ser Morales me hizo reflexionar sobre las consecuencias antipatrióticas que ha traído la “confusión” de la igualación de Estado y Nación. El Estado es una camarilla, un nido de pandillas políticas mientras que Nación somos todos, somos todos los que habitamos y vivimos en el país, somos el Pueblo que marca el texto constitucional. Y tiene razón, el pandillerismo político se ha apropiado de los Poderes Públicos que por mandato de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos están o debieran estar al servicio del Pueblo. En lugar de cumplir con tal “orden” y ser “siervos de la Nación” se han trasmutado a serviles del capitalismo internacional. Además han sido tan soberbios que rechazan tan siquiera preguntarle al Pueblo se está de acuerdo o no con la apertura de la extinta PEMEX a la inversión extranjera, etc.

Fue un exquisito banquete de opiniones el que tuvimos. Mi amigo se tuvo que regresar al smog y yo, “a corretear la chuleta” como decía mi camarada Carlos Brisci que seguramente desde el cielo me está mirando.

Comentarios

© Copyright 2020 Nayarit Altivo. Todos los derechos reservados.
Tepic, Nayarit. México
Director General: Oscar González Bonilla
Desarrollo Web — acido.mx
Precio Gasolina