Tepic, Nayarit, miércoles 22 de mayo de 2019

En derechos humanos, los indígenas no tienen libre determinación

Oscar González Bonilla

26 de Marzo de 2019

Máximo Muñoz de la Cruz fue el fundador de la primera asociación civil de estudiantes indígenas en Nayarit, lo hizo cuando cursaba la carrera de Derecho en la UAN. Vigente aún es nombrada Unión de Estudiantes Indígenas por México.

Con base en la observación pudo enterarse que en la universidad era muy limitada la matrícula de estudiantes indígenas, “si acaso tres o cuatro”. Luego en su mente estuvo la interrogante: ¿Por qué sucede esto, algo ocurre? La idea se clavó en su memoria.

Como antecedente, Máximo explica que siendo aún estudiante de Leyes hizo servicio social en el desaparecido Instituto Nacional Indigenista, sección Nayarit, donde asegura entendió a fondo la problemática social de los pueblos indígenas.

Dice haberla sentido a flor de piel: hacían gestiones jurídicas en favor de indígenas presos, entre los habitantes de las comunidades la capacitación en diversos temas era una constante, así como otras muchas actividades, siempre bajo el resguardo y orientación de la licenciada Lucinda Arias Vázquez, a quien Muñoz de la Cruz guarda enorme reconocimiento por su capacidad y entendimiento.

Luego encontró que los jóvenes procedentes de la sierra llegaban a Tepic para estudiar en secundaria abierta ubicada en la colonia Las Aves, solo en periodos vacacionales, y que administraba una maestra de nombre Beatriz (no recordó sus apellidos). Enseguida los muchachos realizaban estudios de Preparatoria, institución que se hacía llamar escuela indígena de nombre “Alfonso Caso Andrade” bajo la dirección del maestro Bolívar Oramas Narváez.

“La escuela era negocio particular de Bolívar Oramas, también funcionario de la SEP. Como recibían educación preparatoriana deficiente, los jóvenes indígenas reprobaban el examen de admisión a la Universidad Autónoma de Nayarit. Ello se convertía en un tope insalvable que obligaba a los muchachos regresar al rancho para emplearse en trabajos del campo. Por eso pensaba que algo se debería hacer”.

Una vez entendido el tema de la falta de inscripción de indígenas en la universidad, Máximo si situó en la figura del indígena, con plena conciencia de que él lo es (huichol), y enfocó sus baterías hacia la organización de la agrupación. Con base en su capacidad de acción encontró hasta siete estudiantes indígenas en preparatoria y profesional, y con ellos integró la unión, cuya actividad primera fue lograr becas, casa de estudiante, gestiones para diversos apoyos, incluso consiguieron tiempo en Radio Aztlán, radiodifusora oficial del Gobierno de Nayarit, para a través de mensajes invitar a jóvenes de la sierra al estudio en la UAN.

A Máximo Muñoz de la Cruz le correspondió, por tanto, presidir la Unión de Estudiantes Indígenas por México por un periodo de tres años, al término del cual observa con satisfacción que 43 jóvenes autóctonos cursaban estudios en la Universidad Autónoma de Nayarit.

Una vez concluida su carrera de abogado, siendo gobernador del Estado Antonio Echevarría Domínguez, logra que éste le permita obtener su primer trabajo. Es nombrado Oficial Secretario de la entonces Procuraduría de Justicia del Estado. Logra su titulación y un año después encabeza un Ministerio Público. Considera pudo haber sido a sus 24 años el MP más joven a cargo de este organismo jurídico para Atención de Asuntos Indígenas, “figura creada durante el gobierno de Don Antonio Echevarría para atención de temas de los pueblos indígenas”.

Vino enseguida la promoción de Máximo Muñoz para también fundar la Asociación de Profesionistas Indígenas del Estado de Nayarit, organismo que se dedicó en cuerpo y alma a la consecución de trabajos de mayor envergadura, siempre con la mira puesta de llevar beneficio social para habitantes de comunidades de la sierra nayarita y de otras latitudes. Por consecuencia en 2004 recibió por parte del Gobierno del Estado el reconocimiento nombrado “Premio Estatal del Abogado. “El galardón se otorgaba a abogados con experiencia de años, pero yo fui el primer joven abogado indígena en recibirlo”. Tenía casi 25 años de edad.

Su ciclo en la Procuraduría de Justicia del Estado se cierra en febrero de 2006. Se asocia con otro profesional del Derecho y abren su propio despacho jurídico. Afirma que al mismo tiempo estuvo interesado por temas académicos, es cuando conoce convocatoria de becas de la Unión Europea, concursa y gana. Convertido  en becario recorre casi todos los estados del país haciendo estudios de investigación con base en el tema indígena.

Propuso en 2007 al gobernador Ney González y al propio Congreso del Estado proyecto para dar paso a la Defensoría Pública para Pueblos Indígenas. Con desconsuelo dice que no se concretó. “Quedó en el cajón del escritorio, no hubo apoyo político”. Asimismo, Muñoz de la Cruz se enorgullece de haber aprovechado la oportunidad que le brindó el licenciado Antonio Partida Valdovinos de ser catedrático durante un año en la Universidad del Álica. “Me sirvió mucho esa experiencia”.

Luego fue tiempo adecuado de aprovechar ir a la ciudad de México para lograr la formación como Ministerio Público Federal. “Es un proceso muy complicado, muy difícil, hay que aprobar alrededor de quince exámenes para llegar a un curso y al final hacer examen de oposición para alcanzar una plaza. Superé todo ese proceso, pero a quince días de que en la ciudad de México se me asigne en área de la Subprocuraduría de Atención a Víctimas y Asuntos Indígenas, me ofrecen un lugar en Nayarit en la Defensoría Pública Federal en el Cefereso de El Rincón y la acepto. Soy muy apegado a mi familia y a mi tierra. Nos vemos México, dije”. Permaneció diez años en el cargo, el más prolongado de su carrera en la administración pública.

Tozudez para alcanzar beca internacional promovida por Fondo Indígena de América Latina y el Caribe, con sede en Colombia, mostró Máximo Muñoz de la Cruz porque hasta el quinto intentó anual fue que la logró. Para el efecto hizo un libro con el título “Los ideales de la juventud indígena” publicado por la Universidad Autónoma de Nayarit en su plataforma  digital en la edición de la Enciclopedia del Centenario, aparte de elaborar ensayos y cumplir todos los requisitos exigidos. El año pasado viajó a España para especializarse en temas indígena, derechos humanos y corporación internacional.

Nuestro personaje central en esta entrevista rindió protesta ante la actual legislatura del Congreso del Estado como presidente de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos para el Estado de Nayarit el anterior 12 de diciembre de 2018, cargo que ocupará durante cinco años.

-Una última pregunta, le digo.

-¿Al paso de los años, cuáles son los derechos humanos de los indígenas que más se han violado, según su personalísima apreciación?

-Principalmente el derecho a la libre determinación.

Comentarios

© Copyright 2019 Nayarit Altivo. Todos los derechos reservados.
Tepic, Nayarit. México
Director General: Oscar González Bonilla
Desarrollo Web — acido.mx
Precio Gasolina