Enrique Vargas López
Oscar González Bonilla ·
6 de junio, 2026 ·
Hace 2 h
(Enrique Vargas López, estimado amigo y compañero de oficio, hoy cumple once años de haber fallecido. En recuerdo a su memoria hago público este escrito elaborado en su tiempo con todo el afecto que es posible dentro del ser)
Extraño su ausencia en la explanada del cerro de La Cruz, donde con mucha frecuencia solíamos encontrarnos al realizar ejercicios matinales, sobre todo trotar. Él tiene por costumbre está rutina desde hace muchos años por su condición de atleta, realizada en la actualidad horas antes de entrar de lleno a la actividad reporteril en el periódico Realidades.
Enrique Vargas López no acude ya porque físicamente está impedido, pero, así como dedicó su máximo esfuerzo como competidor de alto rendimiento en atletismo para dar gloria a Nayarit y México, de igual manera con denuedo lucha hoy por la supervivencia con fe inquebrantable de superar un cáncer que despiadado ataca.
Enrique Vargas es un excelente amigo, conversador interminable en sus horas de bohemio. Hablar de su actividad cotidiana en el ejercicio del periodismo es muy común en él, pero además entrelazar sucesos de política en Nayarit y nacional son temas de su preferencia. Por conveniencia calla capítulo oscuro de su paso por la universidad, de lo cual casi estoy seguro, por su recio carácter, no se arrepiente. Convenimos, antes que detectaran su enfermedad, ponernos de acuerdo para algún día me daría a conocer sus vivencias, yo en mi calidad de entrevistador.
Extraño su ausencia en la explanada del cerro de La Cruz, donde con mucha frecuencia solíamos encontrarnos al realizar ejercicios matinales, sobre todo trotar. Él tiene por costumbre está rutina desde hace muchos años por su condición de atleta, realizada en la actualidad horas antes de entrar de lleno a la actividad reporteril en el periódico Realidades.
Enrique Vargas López no acude ya porque físicamente está impedido, pero, así como dedicó su máximo esfuerzo como competidor de alto rendimiento en atletismo para dar gloria a Nayarit y México, de igual manera con denuedo lucha hoy por la supervivencia con fe inquebrantable de superar un cáncer que despiadado ataca.
Enrique Vargas es un excelente amigo, conversador interminable en sus horas de bohemio. Hablar de su actividad cotidiana en el ejercicio del periodismo es muy común en él, pero además entrelazar sucesos de política en Nayarit y nacional son temas de su preferencia. Por conveniencia calla capítulo oscuro de su paso por la universidad, de lo cual casi estoy seguro, por su recio carácter, no se arrepiente. Convenimos, antes que detectaran su enfermedad, ponernos de acuerdo para algún día me daría a conocer sus vivencias, yo en mi calidad de entrevistador.