Oscar González Bonilla nació en Tepic, Nayarit, donde en 1973 se inició en el periódico Diario del Pacífico.
En 1980 se integra como fundador de NOTISISTEMA-TEPIC, medio de comunicación dedicado a la transmisión por radio de programas noticiosos.
Es contratado en 1991 por XHKG, canal 2 local de televisión, para fungir como director de noticiaros y a la vez conductor del programa estelar nocturno Al Momento.
A partir de 1995 como reportero ha transitado con su quehacer periodístico en varias publicaciones de la capital nayarita, hasta llegar en 2009 a la administración del portal www.nayaritaltivo.com.
Dedicado por siempre al periodismo, como forma de vida, le apasiona cultivar el género de la entrevista, al mismo tiempo que a través de la columna La Güipa expone sus puntos de vistas sobre los diversos temas de la localidad, la entidad y el país.
Añoranza
(Lo dicho por Oscar González Bonilla durante la ceremonia de homenaje al periódico Diario del Pacífico (1973-1997) que merecidamente rindió en el presente año a la institución y a sus integrantes en vida y en su memoria a los fallecidos. El evento fue organizado por la Comunidad de Artistas e Intelectuales de Nayarit (CAIN) en su sitio social nombrado El Barullo, ubicado por la calle Veracruz al sur, entre Mina y Miñón, de la ciudad de Tepic. Fue, además, una noche bohemia).
En realidad poco es lo que puedo aportar al conocimiento del legado histórico de Diario del Pacífico, cuando es un veinteañero el que en 1973 ingresa al periódico de Hechos y Opinión.
Sin saber ni papa del quehacer periodístico, solo alentado por el interés del entusiasta grupo de compañeros exuniversitarios al mando del diario, se me encomendó la nota roja, tarea que durante algún tiempo cumplí con la visita, todos los días, a centros hospitalarios, Cruz Roja y policías, municipal y judicial del Estado, entre otros, tan sólo para compilar datos, mismos que eran aprovechados por el director Andrés González Reyna (q.e.p.d.) para redactar la columna que gustó mucho a los lectores de aquel tiempo, llamada Escaparate de lo Funesto por la manera de describir el acontecimiento.
Muchas gracias.